El hombre Capricornio

¿Ha estado buscando un hombro para reclinarse en él toda su vida? ¿Está usted cansada de hombres irresponsables que anteponen el juego al trabajo, y frivolos coqueteos, a los duraderos asuntos del amor? ¿Cree usted que ya es hora de encontrar un simpático chico formal para convivir con él, que se lleve bien con sus suegros y que le dé una seguridad económica para que no carezca de nada en los años venideros.

Capricornio, décimo signo del Zodíaco, es regido por Saturno, el amo del Zodíaco: el viejo Tiempo o Cronos como se lo llamaba en la mitología griega. El símbolo de este signo es la cabra montañesa, y los capricornianos a menudo me recuerdan a ese animal, que trepa por esas difíciles y escarpadas pendientes, que incluso hacen tropezar a veces a las criaturas de pie más firme, hasta que finalmente alcanzan la cima.

El capricorniano es casi siempre ambicioso y trabajará muy intensamente para alcanzar la posición que desea alcanzar en el mundo, la cima de la montaña.

Si usted espera hacer suyo a un amante soñado de Capricornio, esté preparada para un adicto al trabajo en la familia. Desde luego si usted también es capricorniana, la vida sería más fácil. Si no lo es, quizá le resulte difícil aceptarlo.

Con Saturno como planeta regente, Capricornio casi parece haber nacido con las espaldas encorvadas. Es juicioso más allá de su edad: a los cinco años, sus mejores amigos eran probablemente adultos; los juguetes le servían para hacerlos pedazos y ver cómo estaban hechos; ¡a otros niños de su edad los consideraba bebés y no tenía tiempo para gastarlo en juegos tontos!

Pero eso significa que su amante soñado de Capricornio ha pasado a veces momentos más difíciles que la mayoría de los chicos cuando crecen. Sin embargo, aun si la primera parte de su vida tuvo a veces más escollos e infortunios que la de las personas de otros signos, a partir de los fines de la segunda década, la vida se vuelve más fácil y los capricornianos pueden vivir hasta una edad madura, felices, sabiendo que han alcanzado lo que se han propuesto.

Algunos hombres extraordinarios han nacido bajo el signo de Capricornio: Louis Pasteur, Albert Schweitzer, Mao Tse Tung, el doctor Martin Luther King y Anwar Sadat, ¡de modo que su amante soñado de Capricornio está en una buena compañía!

Cuando son niños, los capricornianos tienden a romperse los brazos y las piernas más que las personas de otros signos; sus huesos y articulaciones son débiles, sobre todo las rodillas y, a veces, tienen problemas con la piel. Sin embargo, se vuelven más fuertes a medida que crecen, de modo que no hay que preocuparse del amante soñado en la edad madura. ¡Puede ser más ágil y atlético que usted!

¿Le resulta difícil por lo general adivinar el signo astral de alguien? Supongamos que usted ha ido a una fiesta y lo ha pasado realmente bien, aunque nadie la haya ilusionado en particular.

Entonces, justo cuando está terminando, entra un nuevo invitado. Vestido todavía con su ropa de oficina, tal vez sujetando su cartera, mira como si pensara aún en su trabajo, sin importarle un comino llegar tarde, y es algo brusco e indiferente al saludar al anfitrión. Mira como si fuera un hombre para quien la distensión y la diversión fueran casi pecados, y efectivamente usted lo ha adivinado, probablemente se ha encontrado con un capricorniano.

El hombre Capricornio

Mel Gibson es del signo Capricornio.

Aun si repara en usted, allá en el rincón de la sala, y decide que vale la pena conocerla, no espere que él haga demasiado al respecto, por lo menos aún no.

Cuando se lo presenten, enseguida se dará cuenta de que se preocupa demasiado por su trabajo, dinero y los problemas del mundo. Piensa que él es probablemente tan firme como una roca —pero, qué aspecto tan serio—, y es evidente que está auténticamente confundido cuando una de sus antiguas amigas le planta un beso de carmín en la mejilla. Si tiene la intención de comprometerse con un amante soñado capricor-niano, ¡pronto sabrá que las demostraciones públicas de afecto, aunque sean inocentes, decididamente no son para él!

Usted casi presiente que es alguien que desea estar a solas en la vida, ¡por lo menos hasta que haya alcanzado la cima de la montaña! Sin embargo hay algo triste y melancólico en su rostro. Uno percibe que él desea participar y divertirse con todos los demás, pero es extrañamente inseguro de sí mismo. No está acostumbrado a grandes reuniones sociales, a menos que estén relacionadas con su trabajo.

Naturalmente, no todos los capricornianos son iguales, y el horóscopo individual propio puede darle un Ascendente en Géminis o una Luna en Sagitario. Pero no puede ser mera coincidencia el hecho de que, cuando escribía este libro, hablé con un capricorniano que no tuvo tiempo de venir a una conferencia de astrología que yo daba. Y, ¿por qué no? Porque además de tener dos empleos, ¡tenía una torre que requería su tiempo y atención!

Si usted ha conocido a alguien y está casi convencido de que es capricorniano —pero no al ciento por ciento—, empiece a hablarle sobre su trabajo. Si él es de Capricornio, seguro que será su tema favorito. Se supone que las profesiones de Capricornio incluyen a científicos, maestros, granjeros, constructores, políticos, banqueros, funcionarios del Estado, administradores, organizadores de toda clase y ¡recaudadores de impuestos!

El le explicará cuan responsable se siente respecto de sus deberes: cómo nunca puede abandonar el trabajo hasta estar absolutamente seguro de que nada importante queda por hacer; cómo trabaja para lograr un ascenso; y cómo prefiere conservar el mismo empleo durante bastante tiempo, porque opina que las personas que pasan de un trabajo a otro son a menudo irresponsables.